Lo primordial es conseguir un nadador feliz y libre en el agua.
La toma se debe realizar con nuestra palma de la mano, para evitar el agarre demasiado fuerte.
Tener en cuenta la altura, siempre frente al niño, nuestros ojos y los suyos a la misma altura.
Cogerle por el tronco, por debajo del pecho, con cuidado de no cogerle nunca por la cabeza.
El programa de diez puntos, base del concepto, no requiere un orden en ellos, podemos trabajar actividades mas complejas para reforzar las más sencillas. |